China acaba de incluir oficialmente los datos y los algoritmos dentro del régimen de secreto empresarial. Para las empresas tecnológicas que operan con China o desde China hacia América Latina, esto es más que una actualización normativa: es una invitación a auditar cómo se protegen realmente los activos intangibles.

La regla básica no cambió. Tres requisitos: que la información no sea de conocimiento público, que tenga valor comercial y que el titular haya adoptado medidas razonables de protección. Es en el tercer punto donde la mayoría de las empresas fallan cuando llega el litigio.

Un NDA genérico firmado por todos los empleados no basta. Los tribunales chinos evalúan un sistema completo: acceso por niveles al repositorio de código, acuerdos de confidencialidad combinados con no competencia, auditorías técnicas al momento de la salida del personal, y control sobre lo que se comparte con proveedores y socios.

Mi recomendación práctica a fundadores y directores legales: construir un Inventario de Activos de Datos y Algoritmos. Para cada elemento, decidir la ruta correcta de protección — secreto empresarial, derechos de autor o patente. Los costos, los mecanismos de defensa y los plazos son muy distintos.

Si además su operación involucra transferencia de datos hacia o desde China, hay que sumar PIPL y la ley local correspondiente (LGPD en Brasil, GDPR en Europa, entre otras). Un algoritmo protegido en China puede perder esa protección si el flujo transfronterizo está mal diseñado. Consulte siempre con abogados locales y la legislación vigente.

Si su empresa opera con tecnología propietaria entre China y América Latina y aún no ha hecho esta auditoría, este es el momento. Conversemos: WhatsApp +86 137 2403 0033.

———
Mike Wu, Abogado (China) · Práctica transfronteriza
4 idiomas (CN/EN/ES/JA)
Sitio: wzklaw.com · Reservar consulta: wzklaw.com/booking.php